lunes, 3 de noviembre de 2014

Real Potosí no apoyará al actual oficialismo

“Eduardo Salamanca (foto) renunció a la presidencia del club y por lo tanto Real Potosí ya no está de acuerdo con el oficialismo. No queremos que se postergue la elección del nuevo presidente de la Liga”, sostuvo Ángelo Pórcel, gerente del cuadro de la Villa Imperial, sobre la postura de la actual directiva liguera, que el viernes comunicó que pospondrá el Consejo Superior.
La reunión de la Liga estaba fijada para el 10 de noviembre, en Potosí, pero los directivos ligueros decidieron postergarla para el final del torneo Apertura.
“Están manipulando las cosas. La reunión tiene que realizarse el 10 de noviembre en Potosí, sí o sí. Los actuales dirigentes de la Liga, que son afines a la gestión de Carlos Chávez (presidente de la FBF), no pueden faltarle el respeto a Potosí. Los 12 clubes decidimos que se haga la reunión ese día y así tiene que ser”, añadió Pórcel, quien informó que tras la salida de Salamanca, Marco Antonio Ortega está al mando del club lila.
Pórcel aclaró que “nosotros aún no tomamos nuestra postura de estar con el grupo de la oposición, pero lo que sí sabemos es que no estamos con Chávez”.
El directivo potosino agregó que “no es cierto que ocho clubes están de acuerdo con postergar el Consejo Superior, quiero que quede claro eso”.
Ese argumento coincide con la postura de los clubes de la oposición (Bolívar, Oriente, Universitario de Sucre, Wilstermann, Sport Boys y Nacional). “Sólo ocho equipos pueden modificar la fecha del 10 de noviembre y eso no ocurre porque ocho clubes estamos en contra de cambiar la fecha”, aseguró Fernando Humérez, directivo de Wilster.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Video The Strongest 0 - Real Potosi 2

Los jugadores viajan con los 'bolsillos vacíos'

Apelando al profesionalismo, el primer plantel de Real Potosí determinó viajar a la ciudad de La Paz para cumplir con el compromiso ante The Strongest, este sábado (15:00). Hacen tres meses que no cobran sus salarios.

La mañana de este viernes, los jugadores asistieron con normalidad a la práctica para cerrar la preparación, previo al encuentro contra el cuadro atigrado. Los deportistas estaban optimistas porque supuestamente después de la práctica cobrarían sus haberes retrasados. Sin embargo, en la secretaría del club solo recibieron la noticia de que el presidente del club, Eduardo Salamanca había renunciado.

"La necesidad del plantel es grande y ahora", afirmó el entrenador Víctor Hugo Andrada, refiriéndose a las declaraciones de un directivo, que aseguró que igual los futbolistas cobrarían sus sueldos.

Siguen las negociaciones

El vicepresidente del club, Marco Antonio Ortega, aseguró al programa El Deportivo que las negociaciones con el grupo empresarial minero siguen en pie. "El pedido principal (de la empresa minera) es que Eduardo Salamanca ya no sea el presidente", afirmó Ortega. El directorio solicitó a Salamanca que presentara su renuncia y la mañana de este viernes dejó el cargo.

La deuda del cuadro lila asciende a los 700.000 dólares. Ortega calificó de insostenible sustentar el club con la venta de entradas y los derechos de televisación. En las próximas horas se conocerá si se concreta la firma con la compañía minera Porco Limitada.

Real Potosí supera su vía crucis a medias

El primer plantel de Real Potosí decidió viajar a La Paz para enfrentar a The Strongest, hoy en el Hernando Siles, no obstante que no superó su mal momento económico. El mal momento que atraviesa la institución obligó a los jugadores a no entrenar con normalidad e incluso amenazaron con no presentarse hoy, medida que fue descartada porque un grupo de dirigentes se reunió con ellos, para aclararles la situación actual del equipo.

Real Potosí no tiene presidente en este momento, Eduardo Salamanca renunció de manera irrevocable a su cargo hace unos días atrás, ya que no puede encontrar recursos económicos para saldar las deudas y pagar al plantel, al que ya les deben tres meses.

Este motivo que obligó asumir la presidencia con caracter interino al dirigente José Ochoa; éste junto al vicepresidente Marco Ortega conversaron ayer con los jugadores y les explicó la situación económica, además les prometió que hará las gestiones para que un grupo empresarial se haga cargo de la institución. “Nosotros queríamos que se nos cancele la deuda, pero la nueva dirigencia que está a cargo nos prometió un compás de espera, entonces decidimos viajar a La Paz y jugar con el Tigre este sábado”, dijo el jugador Darwin Peña, uno de los más experimentados del plantel, al programa Futbolmanía.

La incertudumbre crece en los jugadores porque ya pasaron tres meses e incluso el guardameta Henri Lapszyk no pudo realizarse estudios para conocer la magnitud de su lesión. “Nos deben tres meses, uno no puede vivir sin cobrar un peso, esperemos que la nueva dirigencia se pueda poner al día y cancelar”, agregó Peña. Por su parte, el técnico Víctor Hugo Andrada destacó la honestidad de Ochoa y los dirigentes para hablar con el plantel y contarles la situación actual. Sin embargo, Andrada espera que la situación cambie lo antes posible, ya que aún tienen chances para luchar por el título del Apertura, ya que están en media tabla. “Este equipo demostró que puede, solo necesitamos cierta tranquilidad”, indicó.

viernes, 31 de octubre de 2014

Samuel Blanco: ‘En el fútbol de Bolivia es sálvese quien pueda’



Samuel Blanco fue presidente de Real Potosí y ahora sigue a la distancia las penurias que pasan algunos clubes de la Liga. Propone olvidarse unos años del fútbol profesional y dedicar toda la atención a las divisiones menores para que el mercado local de futbolistas sea más grande.

— ¿Qué piensa acerca de nuestro fútbol ahora que lo sigue a la distancia?

— Se dice que cuando uno hace cambios es para mejorar, pero aquí no hemos mejorado nada, la cosa se ha inflacionado.

— ¿Son los clubes grandes los que inflacionan?

— Pues sí, tienen mayor poder económico, pueden aguantar algunos costos, son ellos. Veo que hay gente que no asume ningún compromiso con las instituciones, no hay socios y tampoco directorios, nunca nadie propone, todo es exigir. En Potosí dirán que nunca hubo campañas de captación de socios, es que nadie nunca quiso poner un peso y por eso la situación es delicada allí. Con 3.000 personas en el estadio a 25 bolivianos la entrada no se saca ni para el viaje siguiente. Mientras tanto nos dedicamos a hablar de cuotas de poder.

— ¿Cómo era la situación cuando usted era presidente?

— Igual. Hoy, todos los presidentes de clubes de la Liga pasan lo mismo, menos uno.

—¿Se refiere a Bolívar?

—No he dicho nada, solo dije todos menos uno, que cobra.

— Es un club gerenciado...

— No importa, al señor que financia lo felicito y mis respetos van hacia él.

—¿Cómo hacía usted?

— En mi época no estaba tan inflacionado, pero aún así me costó mis buenas metidas de mano al bolsillo.

— ¿Puso mucha plata?

— Ya no me acuerdo, ya no tiene sentido hacerlo. Siempre digo que aquí (en Bolivia) la culpa no la tengo yo, siempre la tiene el vecino. No tenemos el valor de decirnos las cosas de frente, luego cortamos la cabeza a alguien y nos alegramos. Todos los equipos están en la quiebra, los que aguantan un poco son los que llegan a un torneo internacional. Tanto discurso de integrar al país con el fútbol, pero en las condiciones actuales es imposible, a no ser que haya quijotes que quieran poner mucha plata.

—¿Qué futuro ve?

— Muy oscuro, pero cuando más nubarrones hay, parece que aclara antes, y cuando parece no haber tormentas es cuando más duro cae. El futuro del fútbol profesional no es bueno porque es una irrealidad grande la que vivimos y el espectáculo no ha mejorado para nada. Recuerdo que los jugadores decían ‘ganamos poco’ y ahora ganan más o menos comparado con otros países, pero nada mejora. Los culpables son los dirigentes que ofrecen cosas que en realidad no pueden cumplir. Como dice David Paniagua (Fabol), ‘la culpa no es del chancho sino de quien le da de comer’ y asume posiciones cómodas.

—¿Qué es posición cómoda?

— Si me aumentan sueldo tendré que ser agradecido y mejorar la producción, pero en el fútbol el espectáculo no mejora. No quiero ensuciar más el fútbol hablando en la prensa sin hacer nada. La dirigencia no tiene capacidad de sentarse en una mesa y hablar, contar sus problemas. Aquí, si me entero que estás mal me alegro y si te doy un empujón para que caigas, mejor.

—¿No piensa volver a la dirigencia del fútbol?

— No, no, eso ni loco. Todo el mundo piensa que cuando uno agarra un club se hace rico. Lo agarra por pasión, compromiso o cariño por una región y no nos imaginamos lo que se viene, los egresos son más que los ingresos.

—¿Propone alguna solución?

— Hay que abandonar un poquito el fútbol profesional y hacer divisiones inferiores, dejar que pasen unos años, sino seguiremos en el ‘sálvese quien pueda’. El señor que entró en The Strongest (César Salinas) no saneará nada aunque ponga plata, esa deuda se ha generado en un tiempo y en el mismo lapso será el doble sino cambian las cosas. Pongo un ejemplo: en una casa se abren huecos por una teja rota, pero en vez de arreglar el tejado reparamos el cielo falso.

—¿Qué sabe de la cesión de Real Potosí a un grupo de empresarios?

— Desde afuera mucho no puedo decir. Cuando estuve allí formé el club por pasión por el fútbol, por amor a Potosí y la amistad entre los que formamos la directiva. Si hay transacción, que sea respetando esos pilares que fueron fundamentales. La planilla que yo pagaba era de 25.000 dólares y ya estaba caminando al borde del abismo, ahora creo que caímos al vacío, todos estamos ahí y será hasta que Dios quiera.


Levantan paro, pero no deciden viaje

Los jugadores del primer equipo de Real Potosí determinaron ayer levantar el paro de actividades, pese a que la directiva no cumplió con el pago de los tres meses de sueldos devengados a la mayoría de la plantilla.

“El plantel decidió entrenar esperando que suceda algo, pero ninguna persona vino a hablar con el grupo para resolver las cosas y los jugadores trabajaron para soltarse”, explicó el director técnico Víctor Hugo Andrada, en el entrenamiento efectuado la mañana de ayer.

El equipo potosino está en la sexta casilla del campeonato Apertura de la Liga del Fútbol Profesional Boliviano (LFPB) con 19 unidades.

Este sábado, a las 15:00, debe enfrentar a The Strongest, en el estadio Hernando Siles, de La Paz, por la décimo cuarta fecha del torneo liguero.

Pero aunque entrenaron ayer, existe la posibilidad de que los jugadores decidan no viajar a La Paz para disputar el compromiso ante el Tigre.

Sin embargo, los futbolistas del elenco potosino no quisieron pronunciarse sobre este tema hasta esperar qué determina el directorio del club que se reunirá hoy con carácter de urgencia.

De todas maneras, el técnico Andrada tiene en mente un posible equipo titular con Jorge Ruth, en el arco; Juan Pablo Rioja, Ronald Rivero, Juan Carlos Sánchez y Jenry Alaca, en la defensa; Edgar Escalante, Carlos Fernando Ponce, Fernando Brandán y Darwin Peña, en el mediocampo; Martín Blanco y Pablo Vázquez, en la delantera.

“Cuando un plantel como The Strongest pierde un clásico, quiere tomarse la revancha pronto y nosotros estamos sin entrenar, es una situación preocupante", sostuvo Andrada.

Las penurias no tienen final



La noticia de que la actual directiva de Real Potosí negocia la transferencia de la entidad a un grupo de empresarios mineros de las Cooperativas de Porco ha vuelto a encender las alarmas por la crisis económica que agobia cada vez más a los clubes del fútbol boliviano, que cada mes sufren buscando recursos para cubrir los sueldos de sus jugadores.

Varios equipos en huelga hicieron noticia este mes, incluso hubo la amenaza de no reanudar el torneo por parte de Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol) porque el Tribunal de Resolución de Disputas (TRD) se declaró en paro por falta de sueldos, lo que ocasionó que los jugadores no tuvieran a dónde acudir en caso de presentarse una controversia.

El lila de la Villa Imperial y Sport Boys de Warnes fueron los protagonistas de esta semana al no entrenarse, aunque en el caso del cruceño parece que la solución está a la vista; mientras en el potosino el panorama es más complejo, pues sus jugadores amenazan hasta con no viajar a La Paz para jugar mañana frente a The Strongest.

“Aquí (en Bolivia) es sálvese quien pueda, pues salvo un club, todos han caído en el abismo de la inflación”, dice Samuel Blanco, expresidente de Real Potosí y que en las últimas semanas volvió a la actividad dirigencial como parte de la Comisión Nacional de Selecciones de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).

Hasta hace un par de semanas, la plantilla de The Strongest también vivía horas críticas. Con Kurt Reinstch recluido en el penal de Palmasola por una denuncia de los socios de la Cooperativa San Luis, los jugadores declararon huelga y varios días trabajaron por su cuenta. Un movimiento interno aceleró la salida del dirigente y convocó a elecciones, tras las cuales asumió César Salinas, quien pagó un mes y pico de sueldo al plantel y los jugadores se quedaron tranquilos.

En Bolivia son los presidentes los que llevan sobre sus hombros la carga más pesada del manejo de un club, y gran parte del dinero para cubrir las planillas salariales sale de su bolsillo. Bolívar es el único que no pasa penurias porque BAISA SRL se hizo cargo de la administración del club y corre con todos los gastos mediante un contrato de 20 años que comenzó en septiembre de 2008.

Una sola vez hubo un paro, luego no se habló más de ello en Tembladerani, aunque recientemente hubo dos manifestaciones de preocupación de los jugadores por el retraso por unos días al ver que en sus cuentas no se habían efectuado los depósitos de manera puntual.

“El fútbol tiene que reunirse para encontrar soluciones, porque ahora ni la gente va al estadio como antes, así San José ya no reúne la cantidad de espectadores en sus partidos de local como en otras temporadas”, comentó Freddy Fernández, presidente del club orureño.

Su colega de Petrolero, Federico Ibarra, señaló que la planilla de su club aumentó respecto a la Copa Simón Bolívar, pero que hace el esfuerzo necesario para cumplir con los jugadores. “Tenemos que poner de nuestro bolsillo, no hay otra, porque las recaudaciones solo alcanzan para pagar parte de un viaje al interior”.

Mario Cronembold, presidente de Sport Boys, aseguró que con la llegada de jugadores de cartel su planilla subió hasta bordear los 100.000 dólares y considera normal un retraso de uno o dos meses, “al final de temporada es cuando se ve que nosotros cumplimos porque les pagamos todo, así que no quiero juicios de ninguna naturaleza”.

Para él, el fútbol boliviano es semiprofesional, pero los ingresos de los jugadores son grandes “y no te perdonan una, ellos están seguros de cobrar ganen o pierdan, sean campeones o desciendan. Yo digo que así como hay premios por partidos ganados también debería haber sanciones por derrotas. Con perdón de Pando, pero Sport Boys no puede perder de local con Universitario”.

Eduardo Salamanca, de Real, contó que desde hace un tiempo analiza la cesión del club a otras manos porque “es mucho tener que manejar los conflictos cada tiempo”. Mientras hay sugerencias para imponer un fair play financiero, un tope salarial para salir de la espiral inflacionaria, no hay visos de que el fútbol haga el intento por salir del túnel en el que se ha metido.

Los datos

Paro

Real Potosí y Sport Boys fueron los clubes que hicieron noticia esta semana por la huelga de sus primeros planteles.

¿Profesional?

Mario Cronembold asegura que el fútbol nacional es semiprofesional, pero paga bien.

Bolsillo

Presidentes de los clubes consultados señalan que la plata la tienen que poner ellos de su bolsillo, porque los ingresos son mínimos y no alcanzan.

‘Uno tiene que ser mago para cumplir’

Mario Cronembold dice que para que la situación no se vuelva insostenible hay que poner un tope salarial a los jugadores, de lo contrario la tendencia será a que los clubes chicos desaparezcan. “Ser presidente de un club en Bolivia es para magos, los estadios se llenan solo en clásicos, los dirigentes tenemos que corretear buscando auspiciadores, metiendo la mano a la billetera, hay que amar mucho en un club para seguir ahí”, señalo Cronembold.

Argumentó su postura señalando que no puede haber jugadores con sueldos de 15.000 dólares cuando en otros clubes lo máximo que se paga es 3.000 o 4.000 dólares.

“Hay que poner un tope y así peleamos todos iguales en la cancha. Los clubes deberán acomodarse, la norma debe decir que no se puede pagar más de esto y punto final. La competencia será equitativa”. No cree que los clubes vayan a ofrecer “por debajo” plata para asegurarse jugadores. “Ése es un riesgo porque ese contrato no sirve, no asegura que vayas a cobrar el dinero”.

Es partidario de ofrecer premios por partido ganado, pero también deben haber sanciones por derrotas. “Yo pago sueldos a un equipo para estar en mitad de tabla para arriba, pero estamos abajo y nadie me devuelve la inversión. Propongo salario base y sus incentivos por partidos ganados, así se van a esforzar”.